Parma y Langhirano
Origen de referencia del jamón curado italiano. El microclima de las estribaciones de los Apeninos produce el prosciutto más famoso del mundo, con Denominación de Origen Protegida (DOP) desde 1996.
Parma es el centro geográfico del curado en seco italiano, con evidencia documental de que la curación de la pierna de cerdo en la región se remonta a la época romana. La normativa DOP moderna (1996, actualizada en 2014) exige: cerdos nacidos y criados en 11 regiones italianas específicas; un mínimo de 12 meses de curación; sal como único aditivo (sin nitratos ni nitritos); y producción dentro de la zona designada de 5 provincias al sur de la Vía Emilia, a altitudes entre 50 y 900 metros. La corona ducal estampada en la piel de cada pierna es la marca de autenticación visible; sin ella, el jamón no puede venderse como Prosciutto di Parma.
Langhirano, en las estribaciones meridionales, es el corazón de la producción. Su perfil de sabor —salado sin ser agresivo, con notas a nuez, ligeramente dulce y con un toque umami propio de los aminoácidos proteolíticos— surge del lento secado que proporciona el microclima específico de Parma. Las imitaciones de otros lugares (incluido el «jamón de Parma» elaborado en EE. UU. o Reino Unido con carne de cerdo estadounidense) no pueden utilizar legalmente el nombre en los mercados de la UE.
Productos típicos
- Prosciutto di Parma DOP
- Culatello di Zibello DOP
- Copa de Parma IGP
- Spalla Cruda