Champán y vino espumoso
Blanco brillante
Champagne Brut y vinos espumosos secos. Su acidez, que contrarresta la grasa, marida especialmente bien con mortadela, salami Milano y embutidos ligeros.
El champán Brut y los vinos espumosos secos (Cava de España, Franciacorta de Italia, Prosecco seco del Véneto) maridan a la perfección con embutidos ligeros y más intensos. Su elevada acidez y textura efervescente consiguen algo que los tintos con taninos no pueden: limpian el paladar entre bocado y bocado. La lógica del maridaje es texturalmente distinta: mientras que un vino tinto aporta resonancia y profundidad a la carne, un champán refresca y revitaliza el paladar. Resulta especialmente bueno con mortadela (la riqueza de pistacho y grasa invita a un espumoso que limpie el paladar), Salame Milano (el salami suave se beneficia de la complejidad del vino), prosciutto cotto (jamón cocido suave) y paté en croûte (donde la textura de la masa también se beneficia de las burbujas).
El champán con bellota ibérica también es muy apreciado (Krug Grande Cuvée + Ibérica es un maridaje clásico en los restaurantes franceses), aunque el Rioja sigue siendo el maridaje español más sencillo.
Acompañamientos típicos de embutidos
- Mortadela de Bolonia IGP
- Salame Milano
- Prosciutto cocido
- Paté en croûte
- Paté de campo
- Ibérico bellota (maridaje premium)