Stout y porter
Cerveza oscura
Cerveza stout irlandesa seca, porter inglesa. Su carácter a malta tostada combina sorprendentemente bien con confit y rillettes; no funciona tan bien con cervezas curadas más ligeras.
Las cervezas stout y porter —tradiciones británicas e irlandesas de malta oscura— son maridajes inesperados pero gratificantes para los embutidos más exquisitos. El perfil de malta con notas de café tostado y chocolate armoniza con preparaciones ricas en grasas como el confit de pato, las rillettes de cerdo, el paté de foie gras y la bellota ibérica añeja. La lógica del maridaje: el amargor de la malta tostada oscura contrarresta la riqueza de la grasa de la carne sin el choque tánico que produciría un vino tinto robusto; la carbonatación moderada elimina la grasa del paladar; y el final a veces dulce (especialmente en las milk stouts o las oatmeal stouts) maneja la riqueza que cervezas como la pilsner no pueden.
La cerveza negra irlandesa seca (estilo Guinness) combina bien con embutidos y quesos para el día a día; la porter inglesa y la milk stout aportan complejidad a tablas con múltiples preparaciones contundentes. Resulta menos efectiva con jamón serrano o salami curados, ya que la malta oscura enmascara los sabores más delicados.
Acompañamientos típicos de embutidos
- Confit de canard
- Rillettes de porc
- Rillettes de canard
- paté de foie gras
- Bellota ibérica (maridaje alternativo)